Inviernos bravos del Cantábrico
En diciembre y enero, las borrascas atlánticas descargan trenes de olas poderosos. Los faros lucen espectaculares, pero los accesos se vuelven delicados por rociada constante y ráfagas. Elige días de mar tendida y viento moderado, pisa alto y seco, y evita plataformas expuestas en series largas. Primavera y otoño conceden ventanas más estables para disfrutar miradores sin tanta violencia marina.